Por José Martín Suarez Álvarez, Historiador
El pasado 29 de noviembre se cumplieron 125 años de un hecho de gran trascendencia para la patria ocurrido en Ciego de Ávila: el cruce de la Trocha Militar de Júcaro a Morón por el mayor general Antonio Maceo y Grajales y sus huestes invasoras integradas por 1 536 hombres, considerado el acontecimiento de más alta significación histórica para la provincia avileña. También se recuerda la inauguración del obelisco que señala el sitio exacto por donde se produjo la marcha de las huestes invasoras a los acordes del himno de Bayamo, levantado el 7 de diciembre de 1919 a iniciativas de los centros de veteranos de Ciego de Ávila y Morón, costeado centavo a centavo por los niños de las escuelas de ambas ciudades. Se suma, además, el aniversario 191 del natalicio del brigadier José Ambrosio Gómez Cardoso, símbolo del mambisado avileño. Al burlar la fortaleza militar Maceo se encuentra más adelante con máximo Gómez, se abrazan y parten hacia el sitio conocido como Lázaro López, donde al siguiente día, 30 de noviembre, queda conformado definitivamente ante el Gobierno de la República de Cuba en armas y su presidente Gaspar Cisneros Betancourt el Ejército Invasor y se aprueba la estrategia a seguir para dar el Ayacucho cubano en los confines de occidente.

Como ha sido tradicional a través de los años, el Centro Provincial de Patrimonio en coordinación con la Unión de Historiadores, las organizaciones políticas y de masas del municipio y la comunidad convocan al pueblo a este sagrado lugar, pero dadas las condiciones higiénicas imperantes como consecuencia de la pandemia que nos azota, en este aniversario no se efectuará el tradicional acto patriótico, aunque la memorable fecha será resaltada por los medios de difusión y en las redes sociales.